sábado, 22 de agosto de 2009

Decálogo de los Old Bikers


Un Old Biker no pedalea... se divierte.
Un Old Biker no llega tarde a la cita... se toma su tiempo.
Un Old Biker no sólo gasta calorías... las recupera con chela y empanada.
Un Old Biker que no sale en su bici siempre espera a los otros old bikers con chela y empanada.
Un Old Biker no corre... conversa.
Un Old Biker no compite... se supera.
Un Old Biker no cambia su bici... la enchula.

Un Old Biker sabe que el copete y la bici no van de la mano, por eso... no deja de chupar, chupa menos.
Un Old Biker no descansa... comenta la ruta.

Un Old Biker sabe que una buena ruta debe ser selebrada con un asado... en la ruta

Un Old Biker escoge la ruta a recorrer una vez que ve en el estado que llegan los otros Olbikers.

Un Old Biker no comenta sobre el otro... se lo agarra pal hueveo.

jueves, 6 de agosto de 2009

Como Cabro Chico

El de la foto es Simón, mi hijo (Carlos). El otro fin de semana nos fuimos a Maitencillo y esta foto es de ese paseo. Ese mismo día en la mañana me fui al sendero de la Quebrada del Tigre, solo con mi "niña" a dar una vuelta y conocer más esa ruta que ya le he hecho.
Subes camino a Cachagua, y en una bajada, hay una entrada de camino de tierra hacia la izquierda. Hay muchos autos y camionetas con porta bicicletas, porque es ruta habitual de bikers de la zona.
Andar solo en la bici es un ejercicio también mental. Además de andar observando, te miras para adentro y reflexionas de asuntos que en ese momento te vienen a la cabeza. La verdad, la paso bien solo, aunque me daban ganas que los OldBikers me acompañaran (paseo pendiente).


La cosa, y para no latear, que al ritmo del pedaleo la cabeza se va limpiando, empiezas a disfrutar el esfuerzo, te llenas de oxígeno, se te despeja la mente y empiezas a pasarlo bien como Cabro Chico. Obviamente que con amigos se pone más entretenido, pero, y aunque a veces la "niña" no sea nada de barata, al igual que los niños, con muy poco lo puedes pasar increíblemente bien. Salud!

martes, 4 de agosto de 2009

Concha e La Lora


Cada fin de semana, y en la semana si se puede, agarrados del manubrio y montado en dos ruedas nos lanzamos al cerro con los amigos, y ahora último también con el Simón, mi hijo. La cuestión es que hay bastante gente que practica este deporte, pero no son tantos los que sienten esa inmensa pasión que significa hacer doler los huesos, mojar la tricota, romperse una costilla y llegar agotado a la casa.
Mi grupo de amigos bikers son todos de edad madura, profesionales y padres de familia que han descubierto esta actividad porque de alguna manera nos hace volver a unos cuántos años atrás. He visto a algunos bajar de peso y hasta teñirse el pelo oscuro, porque de verdad este tipo se ve más joven. Otro salió del ostracismo y ahora grita en cada bajada y lo celebra con un asado en su casa, con familia y todo. Otros nos hemos puesto obsesionados con encontrar el perno exacto de peso ligero y de diseño vanguardista para tunear la cleta y bajarle unos... 150 gramos al costo de unas... $150.000 lucas
Tanta es la pasión que si un fin de semana llueve, sentimos que algo nos falta. Y apenas se abre la primera carrera de la temporada, nos disfrazamos de ciclistas, amarramos los números al volante y hacemos latir el corazón por sobre las 160 pulsaciones por minutos según marque el Polar, reloj que todos tenemos, obvio.

El otro día llevé al Simón a su primea carrera un día de lluvia y barro. Hacía frío y le temblaban las piernas de nervios y por la baja temperatura. No quería correr, pero a esa altura estás en la largada y no hay vuelta atrás. Corrió como profesional, llegó a la mitad, lleno de barro en su cara y sus ropas, pero contento. Con una mano el paraguas y la otra con la cámara digital le tomaba fotos y videos y debo decir que corrí con él. Esa es la misma emoción que nosotros, los más viejos, buscamos sentir cada fin de semana cuando trepamos el cerro y llegamos exhaustos pero dichosos a nuestras casa y recuperamos las calorías con una chela, tinto y asado. Otra pasión, por lo demás.

Los Otros Dos Old Bikers

Rodrigo y Chago en la cumbre del Zig Zag, una corta pero intensa subida ubicada detrás de la Universidad Adolfo Ibáñez. Atrás se puede apreciar la vista de La Florida y Puente Alto. Lindo paseo que hay que hacer a la mala.

Nos presentamos

Acá estamos tres de los cinco OlBikers. Una linda foto después de haber termiado el Entel Challenge a fines de marzo del 2009.En esta foto Hernán, Carlos y Hermes.